Ayudas visuales de magnificación en baja visión

Ayudas visuales de magnificación en baja visión

“Muchos de los casos de Baja Visión son causados por afecciones de la retina central, en otras ocasiones opacidades de los medios, o disminución de la sensibilidad (ej. Neuritis Óptica) en estos casos los sistemas de magnificación suelen ser una de las principales opciones a la hora de mejorar la función visual.”

Al existir una afección macular las imágenes formadas en dicha área de la retina pierden su calidad formando en escotoma visual absoluto o relativo según el tipo y grado de alteración. De esta manera el escotoma se localiza en el centro de las imágenes impidiendo identificarlas adecuadamente. Al ampliar el tamaño de las imágenes en la pantalla retinal el escotoma mantiene su tamaño pero la imagen ya resulta identificable. Basados en este principio haremos uso de sistemas de magnificación para mejorar la visión funcional de nuestros pacientes.

Lentes Positivos

Usualmente pensamos en adiciones de 2,5 a 3,00 dioptrías, sin embargo el uso de adiciones mayores resulta la forma más simple de obtener magnificaciones bajas de 2X hasta 3X. Adiciones de +4,00 +6,00 +8,00 o aún mayores pueden ser utilizadas con buen resultado. En estos casos se deberá explicar y entrenar al paciente en el uso la distancia focal adecuada al poder del lente, pudiendo ser esto una dificultad en algunos casos según el tipo de tarea necesaria. Otro aspecto a considerar será si la prescripción es binocular, ya  que la visión a distancias cortas (ej. 15 cm) requiere una cantidad de convergencia difícil de sostener; para aliviar esta demanda se utilizarán adicionalmente prismas base nasal. Como regla se estima usar dos dioptrías prismáticas más que el poder esférico absoluto de adición (ej. +6,00   8 DP BN). Esto podrá variar según el tiempo de los períodos de uso en visión próxima, la cantidad de adición (recomendable en add. mayores a 4,00D), y si ambos ojos presentan visiones similares o no.

Lupas

Estos adminículos son de gran utilidad, existiendo infinidad de variedades en poder, diseños, y calidad. Las familias principales dividen las lupas en dos grupos, las de apoyo, ideales para un uso sostenido, y las de mano, más pequeñas y portátiles pero con el inconveniente de ser dependientes de la manipulación y enfoque por parte del paciente. Es importante remarcar la calidad de las lupas debido a las aberraciones que podríamos encontrar en lupas corrientes de baja calidad.

Telelupas

Este tipo de magnificador, usualmente utilizado por odontólogos y otras especialidades que requieren magnificaciones medias a distancias de 35 a 45 cms tienen no solo la ventaja de poder ser utilizadas en forma binocular sino también que al estar sobre una montura permiten mantener las manos libres. Las más utilizadas tienen magnificaciones de 2,5X y 3,5X aunque pueden ser mayores de ser necesario, y opcionalmente pueden ser acompañadas de un sistema de iluminación propio. Por su distancia focal su uso es frecuente para manejo de computadoras, leer partituras y otras actividades de visión intermedia.

Magnificadores Opto-Electrónicos

Son una herramienta de magnificación muy versátil. Entre sus características y según se destacan la posibilidad de variar el grado de magnificación entre 2X y 32X, opción de modificar brillo y contraste, distintos tipos de fondos, conexión a TV hasta HDMI y en algunos modelos una excelente alternativa, la de poder cambiar el enfoque entre cerca y lejos, permitiendo así ver una pizarra en la escuela, o identificar un transporte.

Telescopios

Los sistemas telescópicos más utilizados son los Galileo, compuestos por un lente objetivo positivo y un ocular negativo, y los Kepler, compuestos de dos lentes positivos. Los primeros tienen la ventaja de ser económicos y más livianos y los segundos al incorporar un prisma o espejo inversor de imagen, resultan más pesados y costosos pero permiten en tamaños reducidos mayor magnificación. Los

telescopios están caracterizados por su magnificación, su ángulo de visión (asociado al largo) y su luminosidad (asociada al diámetro de pupilas de entrada y salida). Pueden utilizarse montados en forma central o descentrados como los biópticos. Los de foco fijo se recomiendan para personas con dificultades para la manipulación y los enfocables si bien pueden ser mas pesados cuentan con la ventaja de poder ser usados a diferentes distancias. Existen los “Extra Short Focus” que sirven para visión lejana y visión próxima hasta 20-30 cm Magnificación, posición de montaje y tipo de telescopio se definirán en el examen optométrico según la condición y necesidades del paciente. Los enfocados en visión lejana pueden contar con el opcional de cápsulas con lentes positivos que acorten su distancia focal a visión próxima, asi se reduce la cantidad de elementos necesarios, aunque se ha de mencionar que dicha combinación tiene poca profundidad de foco, menor a medida que aumenta la adición, lo que puede ser un inconveniente en algunos casos.

Telescopios Bi-Ópticos

La característica fundamental de estos es la posibilidad de ser utilizados para una distancia y posición específica manteniendo el campo visual intacto para el desarrollo de otras actividades visuales. Típicamente se montan en la parte superior con un ángulo que permita enfocar con un pequeño movimiento de cabeza, no obstante también pueden ser montados en otras posiciones según la necesidad. Pueden ser utilizados en forma monocular o binocular. Usualmente sus magnificaciones son bajas y medias y usan tanto sistemas Galileo como ………. Algunos pueden ser enfocados a diferentes distancias permitiendo varias de lejos a intermedia. El uso más reconocido es el que se ha desarrollado en algunos estados de USA y otros países cuya legislación permite a personas con una AV limitada dentro de ciertos límites, pero un Campo Visual periférico normal conducir vehículos dentro de ciertos límites y con entrenamiento especial.

Filtros Ópticos

Los pacientes de Baja Visión presentan dos problemáticas específicas en cuanto a la luz; la fotofobia suele ser una de ellas y la pérdida de la visión de contraste otra.  En cuanto a esta última si bien es sabido que un filtro que elimine selectivamente parte del espectro y priorice la parte central del mismo (amarillo) permite un aumento en la visión del contraste algo que conocen también tiradores profesionales o conductores nocturnos. Si bien no es esperable un aumento significativo de la agudeza visual (cantidad de visión), un filtro adecuado puede mejorar notoriamente la calidad visual a través de la mejora del contraste. Dependiendo de la condición de iluminación, estos filtros van mayormente del amarillo, al naranja ambar. Cuando el problema es de fotofobia y deslumbramiento los naranja ambar, marrones, y los tonos oscuros polarizados pueden ser una opción. Siempre se deberá realizar la prueba de los mismos en condiciones similares a las de uso.

Cuando se trate de sistemas de magnificación, sean estos adiciones, telescopios, telelupas, o similares debemos considerar si es conveniente el montaje sobre el mejor ojo o sobre ambos. Para esto hemos de considerar si existe cooperación binocular, o si por el contrario la diferencia de visión entre ambos conspira para un buen resultado. En tal sentido suele tomarse como parámetro que si la diferencia sin corrección es mayor a dos líneas funcionará mejor en forma monocular; incluso si el paciente percibe su escotoma puede considerarse la oclusión del peor ojo esmerilando el lente.

Conociendo los elementos de los que podemos disponer, que no son pocos, cabe preguntarse ¿cual será el más adecuado para mi paciente?

Si bien existen lineamientos, no hay reglas que apliquen a todos los casos. La respuesta deberá salir de una serie de preguntas que debemos respondernos.

1 – Cual es su agudeza visual y su campo visual?

2- Cual es la actividad visual que se quiere resolver?

3- Cual/es son las distancias que requiere el paciente?

4- Cual es su capacidad de adaptación? Tanto motora fina, como cognitiva

5- Cuanto apoyo se puede esperar de sus allegados?

6- Cual es su capacidad financiera?

Alteraciones del Campo Visual

Si bien no se profundizará el tema en esta ocasión, otro tipo de ayudas pueden estar destinadas a recuperar el campo visual funcional para facilitar los desplazamientos y la independencia. Para esto pueden utilizarse prismas sectoriales de Fresnel, o bien sistemas minificadores.

Adicionalmente al uso de ayudas Ópticas, otras ayudas visuales pueden complementar las necesidades del paciente. Distancia de trabajo, macrotipos, copiando los textos a dos o tres veces su tamaño, relojes parlantes, software parlante y de dictado, lupas de pantalla, teclados de alto contraste, y no debe descuidarse el entrenamiento para su uso; una buena ayuda mal adaptada de poco servirá si el paciente no reconoce su potencial y como aprovecharlo.

José Luis Delgado

Optom, M.Sc.