Prótesis oculares, recuperando la estética

Prótesis oculares, recuperando la estética

Álvaro Madrid Vergara / Óptico- Contactólogo / Universidad Arturo Prat.

 

Cuando se sufre la pérdida de un ojo ya sea por alguna patología o accidente, la vida se nos viene encima, no sabemos cómo afrontarla y recordamos inmediatamente nuestra estética, que todo entra por la vista y que nos miran sorprendidos.
Hay varias razones por las que se puede hacer necesaria la extirpación del globo ocular, enfermedades tales como;  retinoblastoma o microftalmia (niños), glaucoma avanzado o úlceras corneales (adultos), traumatismos.

Las prótesis oculares son una solución que puede devolver en parte, la confianza y la autoestima a una persona que ha perdido un ojo, pues el impacto psicológico es grande, ya que si bien no reintegran la visión, sí logran que el paciente luzca un rostro que no delata la discapacidad.

Cuando se sufre la pérdida de un ojo ya sea por alguna
patología o accidente, la vida se nos viene encima, no sabemos cómo afrontarla y recordamos inmediatamente nuestra estética, que todo entra por la vista y que nos miran sorprendidos.

DESDE EL PRINCIPIO…

Las prótesis oculares tienen su origen en Europa, en el siglo XVIII, y fue el francés Auguste Boissonneau quien bautizó la especialidad de fabricar ojos artificiales como “ocularística” y a los especialistas en ella, “ocularistas”. Este profesional galo diseñaba y fabricaba ojos de cristal, ya que era el material mejor tolerado por los pacientes en esa época.

Ya en el siglo XIX, la profesión empezó a diseminarse por el viejo continente y, específicamente en Alemania se dio paso a los ojos de vidrio. Luego de las guerras mundiales, EE.UU. entró a este mercado e impuso las prótesis de acrílico.

Tenemos también las cascarillas cosméticas, cuyo espesor es menor que el de las prótesis y se utilizan cuando el ojo está retraído y no hay opción para un lente de contacto terapéutico o iris print.

Finalmente, están los conformadores que son prótesis provisorias (blancas o transparentes) y se usan para dar forma y espacio a la cavidad, hasta que se pueda adaptar la prótesis definitiva que reemplazará al ojo que falta.

SUS CUIDADOS Y DURACIÓN

Una recomendación indispensable, es que los pacientes que usan prótesis oculares no deben retirarlas por varios días seguidos, ya que se corre el riesgo de que la cavidad se contraiga y, cuando se intente nuevamente colocarla, ésta no entre como corresponde.

Generalmente, se recomienda que se retire la prótesis a diario, para limpiarla (se pueden usar líquidos para lentes de contacto gas permeable) y asear la cavidad ocular; pero este consejo no es para todos, ya que hay algunos pacientes más sensibles que otros y, si se saca la prótesis todos los días, podrían sufrir molestias.

No existe un estándar establecido respecto a la duración de los reemplazos oculares, ésta varía de sujeto en sujeto; pero se habla de que en niños, dura entre 1 y 2 años; y en adultos, de 3 a 5 años.

Hoy en día, esta especialidad es ejercida a lo largo de todo el mundo, satisfaciendo la necesidad de todos los afectados, siendo el polimetilmetacrilato, el material más usado para la fabricación de estos reemplazos oculares.

DIFERENTES TIPOS DE PRÓTESIS

Existen diferentes tipos de reemplazos para ojos. El primero es la prótesis ocular, que es completa y que se utiliza cuando se ha extirpado todo el globo ocular. Su diámetro depende del tamaño de la cavidad orbitaria de cada paciente.

EL OK DEFINITIVO

Los profesionales en prótesis oculares deben cerciorarse de varios puntos antes de establecer que la adaptación de la prótesis definitiva haya concluido. Para dar el visto bueno a la labor realizada, el protesista se fija en lo siguiente:

· Abertura de los párpados sea similar en ambos ojos.

· Pliegue orbitario superior conformado, cuidando que la apariencia estética del lado de la prótesis quede más abierta que el ojo sano.

· Desplazamiento lateral de la prótesis acorde con el movimiento de la cavidad.

· El color del iris, la esclera y los vasitos sean similares al ojo sano.